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Abrazo en el banquillo, sonrisas y algo de calma. Saprissa se aprovechó de una vieja fórmula como lo es la ‘Saprihora’ para maquillar un poco un partido mediocre que incluso la afición no aguantó y terminó abandonando las gradas.

El 1-0 le permite a Saprissa mantener firme el paso en la clasificación, pero sobre todo le da aire a un cuestionado equipo que aguantó el desprecio de la grada durante todo el partido.

Y no es para menos. Para el técnico Vladimir Quesada y sus compañeros de fórmula fue como si un toro los revolcara, pero al final salieron ilesos y todo quedó en un susto.

Mediocre, aburrido, sin emoción... Los 90 minutos de juego fueron simplemente para el olvido donde la parsimonia y las innumerables faltas cortaron de raíz las pocas emociones vividas en Tibás.

Cartaginés maquilló sus carencias con una propuesta muy timorata. Echado atrás, contento con el 0-0 de entrada, de ahí que se enfocaron en perder tiempo en cada jugada de balón parado. Mediocre planteamiento del técnico charrúa Gustavo Roverano.

Al desgano blanquiazul se unió la poca idea y floja propuesta del Saprissa.

Prueba de ello fue el descontento de la afición que chifló a sus jugadores y al técnico Vladimir Quesada al final de la primera parte.

Las gradas ya tienen su veredicto y parece que tiran el tapón jornada a jornada, pese a que la linda mañana del domingo invitó a muchos aficionados al estadio.

El poco aporte de un Johan Venegas casi nulo y las variantes en el mediocampo desesperan a los aficionados.

La comunión entre jugadores y afición está “tocada” en la era Vladimir. De ahí el grito de pedir a otro técnico.

No fue una jugada de mucha gallardía de Jonathan Moya que provocó el error del defensor Verny Ramírez, para que Angulo sacará un remate de otro partido y sentenciara el juego con el 1-0 al 90+2’.

Curiosamente, Angulo le dio un cambio en el mediocampo morado, pero no fue titular algo que se criticó mucho, incluso el volante quedó al margen del juego del miércoles pasado ante América en el Estadio Azteca.

Gracias a la ‘Saprihora’, los morados se dejan tres puntos que tal vez merecían un poco más por tener más propuesta de cara a la victoria.

Pero para nada deja contentos a una afición exigente que pide más a sus ídolos, más después del fracaso en la Liga de Campeones de Concacaf.