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"Que me paguen no me va a regresar a mi hijo": mamá de menor muerto por el "juego de la malteada"

No era su cumpleaños para que le hicieran esta broma en estas fechas, pero el 21 de febrero otros jóvenes decidieron hacerle la "malteada" y lo dejaron caer al suelo.

Hace 3/2/2018 2:13:13 PM

Cortesía de La Prensa Gráfica para Teletica.com.

Mario Rivera, el menor salvadoreño que falleció tras un severo golpe provocado tras el llamado "juego de la malteada", iba a cumplir 16 años en agosto próximo, recordó su madre María Guadalupe Rivera.​

No era su cumpleaños para que le hicieran esta broma en estas fechas, pero el 21 de febrero otros jóvenes decidieron hacerle la "malteada" y lo dejaron caer al suelo. 

Falleció el pasado lunes, luego de permanecer cinco días en el Hospital Rosales, de San Salvador, y este miércoles fue sepultado en el Panteón Nuevo, del caserío El Perical.​

"Aquí cerquita lo mandé a comprar pan, entonces en la ida lo agarraron, lo golpearon, me lo tiraron y lo dejaron caer; dicen que fue una broma, pero él no estaba cumpliendo años", manifestó Guadalupe.

Dice que ella ha dejado las cosas en manos de Dios y que todavía está valorando si interponer una denuncia ante la Fiscalía General de la República (FGR), a pesar de que muchos de sus allegados le recomiendan que lo haga. 

"De mi parte quiero justicia, pero aunque me paguen o estén presos, a mi hijo ya no lo voy a recuperar, solo (pondría la denuncia) para que esto no se vuelva a repetir", aseguró.

De acuerdo con la mujer, perder a un hijo es un dolor del que "uno no se recupera"

Comentó que las mamás de los jóvenes que le jugaron la broma a su hijo también andan angustiadas. Dos de ellos tienen entre 19 y 22 años y el otro es menor de edad. 

La madre del menor de edad es comadre de Guadalupe. "Él no ha huido, pero dicen que los otros tres sí, porque mi hijo me dijo que entre tres lo agarraron, pero la gente dice que son cuatro", explicó. 

Después del suceso

"Marito", como lo llaman algunos, se levantó solo del suelo después del incidente, que ocurrió como a las 3:00 de la tarde del 21 de febrero

Como le dolía la cabeza y tenía borrosa la visión, el vecino donde fue a comprar pan lo llevó a su casa. 

Con esta persona, Marito salía todas las mañanas a vender pan y lo que recolectaba lo usaba para hacer sus tareas. Cursaba noveno grado en la Escuela Parroquial San Francisco de Asís.

María Guadalupe regresó en la noche de trabajar y ya lo encontró mal, pero ella no se imaginó que fuera así de grave. 

Cuenta que en la madrugada el niño no paraba de vomitar y que lo veía demasiado triste. 

"Se le hizo una gran pelota en el cerebro. Si yo hubiera sabido que estaba bien golpeado me lo llevaba de inmediato al hospital", dijo.

A la mañana siguiente, Marito ya iba inconsciente para la clínica de San José Guayabal. Ahí les dijeron que ya no había esperanza, pero Guadalupe insistió en llevarlo al hospital de San Bartolo y, posteriormente, al Rosales. 

Los doctores le dijeron que Mario sufrió un derrame cerebral y que no lo podían operar porque no resistiría.

Mario era el más pequeño de los cuatro hijos de Guadalupe. Era bastante tímido y ella cree que por eso "la gente lo ha sentido", porque "era educado y no se metía con nadie". 

También cree que lo molestaban por la misma razón y que, de haberlo sabido, le habría dicho que ya no se asomara a la calle.

“La malteada” es un juego que consiste en tomar a una persona de las cuatro extremidades (varias personas se involucran en la actividad) y lo impulsan hacia arriba con fuerza, lo más alto posible. 

Luego, lo dejan caer pero sin soltarlo, para que quede a tan solo unos centímetros de distancia del suelo, y lo vuelven a elevar. La operación se repite cuantas veces se desee.