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Los jóvenes costarricenses están cargados de talento y ese es el caso de un locutor comercial que nació sin nariz.

Su vida no ha sido muy fácil, en medio de una pobreza extrema muchas veces en su casa no tenían ni para comer.

Luis Chávez creció en medio de cafetales y cañales en su natal Florencia de Turrialba.

Él nació sin nariz, un 5 de abril de 1988 y fueron necesarias 14 operaciones en el hospital de Niños para reconstruírsela.

En medio de tanto esfuerzo, constancia, sacrifcio y lucha se descubrió un gran talento.

Para poder salir adelante cogió café, corto caña, chapeaba lotes y aunque es desgarrador, debemos contarlo, en su infancia muchas veces fue buzo en el basurero municipal de su cantón.

En la campiña azucarera lo conocen como trueno; su buena dicción, su voz grave y su sabor, deberían ser suficientes para que lo contraten en una radio de cobertura nacional como locutor comercial.

Sin embargo los años pasan y esa ansiada oportunidad aun no llega.

Este joven es otro ejemplo que en el país hay muchísimo talento.