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Policía dispersa con gas lacrimógeno a manifestantes en Copacabana

La protesta se inició horas antes, frente a la residencia del gobernador de Rio, Sergio Cabral, el más impopular de Brasil (12%), en el acomodado barrio de Leblon.

AFP Agencia Hace 7/25/2013 11:01:00 PM

RÍO DE JANEIRO, 26 julio 2013 (AFP) - Una manifestación de un centenar de personas que protestaba el jueves en Copacabana poco después del discurso del papa fue dispersada por la policía con gas lacrimógeno, constató la AFP.

Los manifestantes, que protestan contra el gobernador de Rio, el gasto público en la visita del papa y el Mundial de fútbol 2014, cortaron el tránsito de autobuses en un túnel sobre una avenida que conecta los barrios de Copacabana y Botafogo, lanzando fuegos artificiales y bengalas.

Al menos 50 policías del batallón de choque respondieron lanzando un gas lacrimógeno.

La protesta se inició horas antes, frente a la residencia del gobernador de Rio, Sergio Cabral, el más impopular de Brasil (12%), en el acomodado barrio de Leblon.

Encadenados por los brazos, un grupo de jóvenes con bandanas tapándoles parte del rostro lideraron la protesta y caminaron al grito de "¡A peregrinar a Copacabana!", hasta que llegaron al barrio donde más temprano el papa Francisco reunió a un mar de gente para su discurso de bienvenida a la Jornada Mundial de la Juventud (JMJ), que se celebra en Rio hasta el domingo.

La policía, que al principio buscó bloquear el paso de la manifestación, terminó escoltándola. Los manifestantes insistían en que su movimiento era pacífico.

Los peregrinos, que lentamente abandonaban el barrio, vieron desde las aceras la manifestación pasar.

En un local de comida, un grupo de fieles les gritó "¡Esta es la juventud del papa!", ganándose un abucheo de los manifestantes.

La marcha denuncia entre otras cosas los 53 millones de dólares que costará a los contribuyentes brasileños la visita del papa y la JMJ.

"Papa, papa, suéltalo (el dinero) que queremos para salud y educación", repetían los manifestantes, que también insultaban al gobernador, del partido PMDB (aliado al gobierno), quien termina su segundo y último mandato a finales de 2014.

"¡No va a haber Copa!" del Mundo, gritaban otros.

"La manifestación no es contra la JMJ sino contra el gobierno de Sergio Cabral", dijo Romario Barbosa, un estudiante de 23 años.

Varias manifestaciones contra Cabral han degenerado en enfrentamientos violentos con la policía.

Vitrinas de tiendas, bancos y fachadas de edificios fueron destrozadas en Leblon y barrios cercanos una semana antes de la llegada del papa, así como estaciones de autobús y vehículos. Comercios fueron saqueados y barricadas de basura fueron montadas en varias calles e incendiadas.

En otra manifestación, la policía dispersó con gases lacrimógenos y balas de goma a cientos de jóvenes que protestaban el lunes cerca de la sede del gobierno estatal de Rio, donde Francisco se reunió ese día con la presidenta Dilma Rousseff.

La represión policial compartió las portadas de la prensa con el papa: dos personas fueron heridas por la policía, incluido un fotógrafo de la AFP que recibió un bastonazo en la cabeza.

En junio, las manifestaciones contra la corrupción, el gasto público del Mundial de fútbol y en demanda de mejores servicios reunieron a más de un millón de personas en varias ciudades de Brasil, en plena Copa Confederaciones.