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Corea del Norte organiza un desfile gigantesco con motivo del armisticio de 1953

El armisticio del 27 de julio de 1953 puso fin a tres años de combates sangrientos que devastaron la península coreana,

AFP Agencia Hace 7/25/2013 7:39:00 AM

 PYONGYANG, 25 julio 2013 (AFP) - Corea del Norte lustra los fusiles, tanques y misiles para el desfile militar gigantesco del sábado en Pyongyang con motivo del 60º aniversario del final de la guerra de Corea, sellada con un armisticio que el régimen prometió hacer pedazos.

El armisticio del 27 de julio de 1953 puso fin a tres años de combates sangrientos que devastaron la península coreana, dividida entre un norte comunista aliado de Pekín y de Moscú y un sur capitalista vinculado a Washington.

Separadas por una línea divisoria señalizada por alambres de púas y torres de observación y plagada de minas, las dos Coreas se han ido alejando desde todos los puntos de vista: político, social y económico.

La frontera trazada por las Naciones Unidas en 1953, e impugnada por Pyongyang, es casi la misma que antes de la guerra. Pero Corea del Norte celebra el armisticio como el "día de la victoria" después de una "guerra de liberación de la patria".

La edición de julio de la revista oficial "Korea", entregada a los periodistas extranjeros invitados a asistir al desfile militar, se centra en las hazañas marciales del fundador de la Corea comunista, Kim Il-Sung, con muchas fotografías en blanco y negro del "presidente eterno", abuelo del actual dirigente y jefe de las fuerzas armadas Kim Jong-Un.

Las ceremonias conmemorativas del 27 de julio comenzaron esta semana con conciertos patrióticos, festivales y eventos culturales.

El inmenso estadio del Primero de Mayo, uno de los grandes recintos deportivos del mundo con capacidad para 150.000 personas, vibró con los tradicionales "mass games", actuaciones de masa que movilizan a miles de figurantes en alabanza a la República Popular Democrática de Corea (RPDC) y de la dinastía de los Kim.

Y se condecoró a por lo menos 47.075 excombatientes, resistentes antijaponeses y "personas merecedoras que realizaron servicios eternos" durante la guerra.

El jueves, Kim Jong-Un, un treintañero educado en Suiza y que sucedió a su padre Kim Jong-Il tras su muerte en diciembre de 2011, inauguró un nuevo cementerio para los veteranos de la guerra de Corea.

Miles de veteranos y sus familiares lo aclamaron cuando hizo una ofrenda floral en un monumento a los caídos, que representa un cañón de fusil y su bayoneta dirigida hacia el cielo. Los hombres iban vestidos con traje oscuro y las mujeres con el tradicional "hanbok" de colores llamativos.

Pero el momento más importante de la celebración será sin duda el desfile militar del sábado, una demostración de fuerza que los países extranjeros vigilarán de cerca este año para saber si Corea del Norte hizo progresos tangibles, como pretende, en su programa de desarrollo de misiles balísticos.

Según fuentes de la inteligencia militar citadas por la agencia surcoreana Yonhap, hay misiles Scud y Musudan, de corto y medio alcance, posicionados en lanzaderas móviles cerca del lugar del desfile, en el centro de Pyongyang.

También podrían mostrar el misil de largo alcance KN08. Hasta ahora, los expertos extranjeros calificaron de copias vulgares las lanzaderas de este tipo presentadas en los desfiles anteriores.

Según el Rodong Sinmun, periódico de propaganda del partido único, Kim Jong-Un podría hacer una declaración pública el sábado.

Los 60 años del armisticio llegan en un momento en que las dos Coreas intentan mitigar las tensiones surgidas después de un disparo de cohete -- considerado por Seúl como un ensayo de misil intercontinental--, un nuevo ensayo nuclear y amenazas de ataques contra sus enemigos.

Corea del Norte anunció en marzo la ruptura unilateral del armisticio firmado bajo los auspicios de las Naciones Unidas, pero Seúl lo consideró una fanfarronada sin consecuencias.

"Corea del Norte dijo en varias ocasiones que no respetará más el alto el fuego, pero en realidad mantiene el diálogo con la comandancia de las Naciones Unidas (CNU) en Panmunjon", el pueblo fronterizo donde se produjo la firma, afirmó a la AFP el miércoles un responsable de la CNU.

Las conmemoraciones son mucho más discretas en Corea del Sur, donde los homenajes se han limitado a reconocer la contribución de los soldados extranjeros que combatieron bajo bandera de la ONU.