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La anunciada modernización del viejo estadio Hernando Siles de La Paz, sede del seleccionado de fútbol de Bolivia, genera divergencias en el deporte local, como el atletismo, que este jueves comunicó que no abandonará ese recinto, pese a la decisión de reubicarlo.

"No dejaremos el estadio (...) El Siles es nuestro cuartel general", dijo Noel Gutiérrez, presidente de la Asociación de Atletismo de La Paz, que durante décadas ha dependido de este escenario para sus entrenamientos y competiciones.

Según los planes del gobierno, respaldados por los clubes Bolívar y The Strongest, los más importantes del país, el nuevo estadio de La Paz no contará con pista atlética.

Mientras, el plan de remodelación continúa. Este jueves, "el presidente (Evo Morales) nos ha convocado para que se pueda conformar la comisión técnica para la construcción del nuevo estadio Hernando Siles", dijo a periodistas el titular de Bolívar, Guido Loayza, en la Casa de Gobierno.

Construido en 1930, el Siles es el único estadio de esa envergadura en La Paz y requiere de urgentes cambios, pues "dos tercios del estadio tienen 90 años", añadió Loayza.

La comisión técnica formada en diciembre del año pasado definirá en los próximos meses "si es remodelación o nueva construcción", señaló.

El nuevo escenario está previsto para albergar 50.600 espectadores, frente a los 42.000 en la actualidad, prescindirá de la pista atlética y se cubrirán las graderías, de acuerdo a un boceto arquitectónico.

El estadio Hernando Siles, en el corazón de La Paz, sede de los poderes Ejecutivo y Legislativo, fue terminado en 1930, fue remodelado para los VIII Juegos Deportivos Bolivarianos de 1977 y es el principal campo que utiliza la selección boliviana para sus partidos por las eliminatorias sudamericanas

También es la sede oficial de los dos equipos de La Paz en la Liga, Bolívar y The Strongest.

En ese escenario, en julio de 1993, la 'Verde' derrotó 2-0 a la entonces invencible selección de Brasil en fase premundialista, con su técnico español Xabier Azkargorta al frente y sus míticos Marco Etcheverry y Erwin Sánchez.

En ese escenario, Bolivia obtuvo su único título en la Copa Sudamericana de 1963, torneo que precedió a la actual Copa América, del que también fue subcampeón en 1997.