Última Hora

Después de observar las imágenes del choque de un vehículo pesado en la casetilla de un peaje, es simplemente sorprendente ver a que el joven de 20 años que se encontraba en su interior, sin un solo rasguño.

El vecino del Cacao de Alajuela aún no sabe de dónde sacó el valor para en cuestión de segundos huir de lo que pudo ser su muerte. Un muro de contención fue su “ángel guardián”.

De no ser por la enorme estructura de cemento, la cabina de peaje en la que estaba trabajando Anderson, se habría convertido en su lugar de muerte.

No solo por la velocidad en la que venía el cabezal, sino porque el material de la que está hecha la estructura, se deshizo tal y como si fuera de papel.

A pesar de que no sufrió ninguna lesión, Anderson está en unos días de gracia dados por sus jefes, y mañana tendrá que presentarse al Instituto Nacional de Seguros (INS), para valorarse.

Posterior a eso tendría que regresar al trabajo, pero después de lo ocurrido, aún duda si lo hará.