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Para el Instituto Costarricense sobre Drogas (ICD), los vehículos decomisados por narcotráfico y por legitimación de capitales son como dinero en efectivo.

En lo que va del año, el ICD ejecutó el remate de 47 vehículos.

Esto significa ingresos por más de 190 millones de colones que servirán para la lucha contra el narcotráfico y la atención de víctimas de las drogas.

El caso "Liberty Reserve" es el que le deja al ICD los carros más costos y particulares, por ejemplo, un Jaguar 2005 con un costo estimado de 100 mil dólares.

El segundo Jaguar de modelo más reciente es 5 mil dólares más caro, al ser un modelo 2011 se estima su valor en 105 mil dólares.

El vehículo más costoso decomisado en este caso y rematado este año es un Mercedes Benz G 500 modelo 2010, por el que el ICD recibió 34 millones de colones.

Otro vehículo, también subastado este año, es un Porsche Cayman, por el que se recibió 16 millones de colones.

Si bien es cierto el ICD tiene a su cargo la custodia de más de mil vehículos, cerca del 50 por ciento están en circulación al servicio de diferentes ministerio e instituciones de gobierno.

Contrario a los vehículos, las viviendas son lo más complicado de sacar de los portafolios del ICD.

Ejemplo de lo anterior es la vivienda de Alejandro Jiménez, conocido como El Palidejo, quien cumple pena de prisión en Guatemala por la muerte de Facundo Cabral.

La casa de dos plantas con terraza y piscina tuvo una valoración inicial de 456 millones de colones, pero su costo ha bajado y el ICD analiza opciones para pronto sacarla de su portafolio tras 4 años en custodia.

Con otras propiedades se tomó la decisión de ponerlas a servicio del estado, como es el caso de esta ubicada en La Guácima de Alajuela que se convertirá en un centro para la atención de personas víctimas de las drogas.

Se trata de una estructura a medio acabar, cuyo valor estimado ronda los 2 millones de dólares.

La propiedad mide 18 mil metros cuadrados y en ella hay piscina con cascada, jacuzzi, complementada por un bar, una fuente que adorna la fachada y ya en la vivienda encontramos amplios espacios en diferentes puntos destinados para la sala, cocina, baños, cuartos y más áreas de entretenimiento.

La propiedad fue decomisa en diciembre del 2016 a un panameño de apellido Welch, investigado por legitimar capitales producto del narcotráfico.