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Una publicación de la BBC Mundo, hace un recuento de las principales tradiciones que rodean el nacimiento del bebé real, el cual ha generado gran expectativa tanto en Londres, como el resto del mundo.

Todo inicia con 41 cañonazos que anuncian que el príncipe William y su esposa Kate, duquesa de Cambridge, han sido padres.

La siguiente señal que da a entender que el bebé real ha llegado al mundo es la salida a toda prisa de un mensajero real del hospital: una tradición que se mantiene desde tiempos medievales.

Pero las cosas han cambiado ahora el edecán viaja escoltado por la policía motorizada. Luego se dirige al palacio de Buckingham, donde vive la Reina Isabel II.

Este enviado lleva un boletín médico con los detalles dados por el Hospital St.Mary´s, ubicado en el oeste de Londres, donde Kate fue llevada para dar a luz a su primogénito.

Además, la tradición señala que, una vez en palacio, el parte médico se convierte en afiche con un membrete real sobre un caballete de madera oscura, el mismo en el que se escribió el nacimiento de su padre William, en 1982.

Esta es la manera en que la monarquía británica informa a los ciudadanos sobre la llegada de un nuevo heredero.
No obstante, antes de que se haga el anuncio oficial la reina y otros miembros de la realeza ya han sido notificados sobre el nacimiento.

Los turistas que visiten el palacio podrán observar la pancarta que incluye el sexo y el peso del recién nacido, ubicada en el patio delantero del Palacio de Buckingham.

Sobre el nombre habrá que esperar pues algunas veces se conoce de inmediato y en otras los medios y la comunidad han tenido que esperar varios días.