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Bélgica recibe a su nuevo Rey en la intimidad y con dudas sobre su capacidad

El príncipe Felipe se convertirá el domingo en el rey de los belgas, en una ceremonia austera e íntima, sin la presencia de otros miembros de la realeza extranjera y marcada...

AFP Agencia Hace 7/16/2013 1:43:00 PM

El príncipe Felipe se convertirá el domingo en el rey de los belgas, en una ceremonia austera e íntima, sin la presencia de otros miembros de la realeza extranjera y marcada por las dudas sobre su capacidad para reinar en un país históricamente dividido.

Tras 20 años en el trono, su padre, el rey Alberto II, de 79 años, anunció días atrás que abdicará "por motivos de salud" el 21 de julio, día de fiesta nacional en Bélgica, en favor de su primogénito, de 53 años.

El Rey ha querido celebrar el traspaso de la corona con el mismo perfil bajo que caracterizó su monarquía.

La fiesta en Bélgica puede quedar en segundo plano en los medios debido al inminente nacimiento en el vecino Reino Unido del hijo del príncipe Guillermo y Catalina, quien ocupará el tercer lugar en la línea de sucesión al trono británico.

Y ocurre en un contexto complicado: cada vez más ciudadanos se cuestionan sobre el sentido de las monarquías, en medio de una devastadora crisis económica y financiera.

Esta es la segunda abdicación en pocos meses de la monarquía europea. La primera fue la de Beatriz de Holanda, quien traspasó la corona a su hijo Guillermo Alejandro. Su esposa, la argentina Máxima, se convirtió así en reina consorte.

Tras la abdicación de Alberto II, el príncipe Felipe juramentará a las 13H00 (11H00 GMT) ante el Congreso. Todas las miradas estarán centradas en el duque de Brabante, un hombre tímido y soso que será el séptimo soberano del país, que se escindió de Holanda en 1830.

Su papel podría ser fundamental en mayo del año próximo, cuando Bélgica, dividida entre los valones francófonos, al sur del país, y los nacionalistas flamencos, en el norte, celebra elecciones legislativas.

Nadie olvida el papel de mediador de Alberto II entre 2010 y 2011, años en los que el país estuvo 541 días sin gobierno.

Al menos el príncipe tiene una carta a su favor: su esposa, la princesa Matilde, de 40 años, muy popular entre los belgas.

Con ella tuvo cuatro hijos, entre ellos la princesa Isabel, que se convertirá en la próxima heredera al trono, según la línea sucesoria.

La ceremonia será mucho más austera que la de su vecina Holanda y la idea es no sobrepasar ni un euro más de la partida prevista para la celebración del día nacional.

"Debido a las circunstancias económicas y el contexto del presupuesto actual, el Rey y el Gobierno han acordado celebrar (la abdicación) en estricta sobriedad", explicó el primer ministro belga, Elio Di Rupo.

Así el costo será de entre 500.000 a 600.000 euros, mucho menos de los fastos en Holanda, evaluados en unos 50 millones de euros.

Pero ni así logró aplacar a los opositores de la monarquía. El partido independentista Nueva Alianza Flamenca (N-VA), de Bart De Wever, que encabeza los sondeos, aprovechó para reavivar sus críticas.

Alberto II deja el trono salpicado por el escándalo
El Rey Alberto II es el primer monarca en la historia belga en dejar el trono por su propia voluntad. Pero no lo hará en su mejor momento.

La familia real belga, cuyo papel unificador ha sido clave en tiempos de crisis política, ha sido este año protagonista de una ola de escándalos.

La reina Fabiola, quien nunca abdicó tras la muerte de su marido, el rey Balduino, indignó recientemente a la población al haber creado una fundación para salvar su herencia de los elevados impuestos.

Y también según una biografía no autorizada, el rey habría tenido una hija, Delphine Boël, de 45 años, de una relación extramatrimonial con una aristócrata belga, la baronesa Sybille de Selys-Longchamps.

Casado con la reina Paola, tuvo tres hijos: Felipe, Astrid y Lorenzo.
Este último ha estado desde muy pequeño en el ojo del huracán, acusado de ser la "oveja negra" de la familia, alimentando libros y documentales.

Pero ni siquiera los escándalos dieron más glamour a la monarquía belga.
"Es difícil pensar en algo interesante que haya pasado en su reinado, salvo algunos escándalos que alimentaron los tabloidoes. Fue una monarquía aburrida, lo cual es una lástima, teniendo en cuenta que tenía a su lado a Paola, la bella estrella cinematográfica de los años 60", dijo a la AFP el experto en monarquías Hugo Vickiers.

La abdicación de Alberto II también pone la atención en la posibilidad de que otros monarcas le sigan los pasos, como Isabel II de Inglaterra y Juan Carlos I de España, pero por ahora estos no han dado señales de que piensan renunciar al trono.