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Cada vez son más las quejas de la gente sobre que los salarios no alcanzan para mantener su nivel de vida. Mientras que el Gobierno insiste en que la inflación está controlada y llega a 5 ó 6 por ciento anual, los precios suben a un ritmo mucho más acelerado.

La periodista Yessenia Alvarado, hizo una prueba muy simple: compró 20 artículos hace dos años y fue a comprarlos nuevamente hace una semana, con resultados sorprendentes.

Una botella de aceite había subido un 37 por ciento, el atún un 30 por ciento, la pasta de dientes un 23 % y el jabón en polvo un 10 por ciento. Solo uno de los 20 artículos mantuvo su mismo valor en estos dos años.

Ante ese escenario, Erick Ulate, de la asociación Consumidores de Costa Rica, dijo que le problema radica en que la herramienta que se está utilizando para realizar el cálculo está desactualizada.

“No mide el peso que tienen el arroz, y el pago de los servicios públicos, en hogares cuyos ingresos se van gran parte en pagarlos. El problema se agrava en una casa donde viven cuatro familias”, explicó.

Ulate dijo que el Gobierno justifica ciertos aumentos en la disminución de otros; sin embargo, lo que bajan su precio no son tal sensibles para la clase baja. Ahí está el desequilibrio.

“Para la gente es mucho más común y necesario comprar papas no DVD’s, pero la baja en el precio del DVD compensa el aumento de las papas. Así el Gobierno presenta una cara de contención de la inflación que no es real”, aseveró.

El miembro de esta asociación que vela por la defensa de los derechos del consumidor, dijo que debe existir una actualización en la forma de cálculo del Índice de Precios al Consumidor (IPC).

“La actualización se debe hacer de manera transparente y pública”, destaca, con la idea que no ocurra que un artículo o servicio accesible solo para clase alta, compense productos y servicios propios de la clase baja.

“El acceso a internet y el uso de celular debería reflejarse en el cálculo”, apuntó, al tiempo que encuentra no dudó en decir que en el país “primero se toman decisiones políticas y luego tratan de justificarse técnicamente”.