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A pocas semanas de cumplirse un año de que una marea alta despertara a decenas de personas en Caldera, las familias afectadas aseguran sentirse desprotegidas, en una zona declarada inhabitable desde hace un buen tiempo.

Esto ocurre sobre todo porque aunque saben que habitan en zona de riesgo, muchos no tienen adonde ir.

Tal es el caso de doña Nuria Vargas y su familia, quienes tienen más de 50 años de vivir en la zona.

Una de las principales preocupaciones de las familias es la ausencia de un dique que resguarde sus vidas.

Telenoticias visitó la municipalidad de Esparza, sin embargo, se logró obtener declaraciones del alcalde únicamente vía telefónica.

El jerarca del gobierno local indicó que las familias que apliquen para ayuda podrían contar con una casa segura en noviembre próximo.

Mientras llega una ayuda definitiva, los vecinos no pierden la esperanza de vivir en un sitio seguro antes de que el mar les vuelva a pegar otro susto como el del 4 de agosto del año pasado.