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Envejecer es una de las etapas de la vida que más nos pone a pensar. No todos tenemos las mismas actitudes, ni las mismas opiniones al respecto.

Incluso, algunas corrientes proponen que el envejecimiento, no es una parte de la vida, sino algo más parecido a una enfermedad que puede ser tratada con métodos farmacéuticos o científicos. Pero esto, aún está lejos de ser considerado seriamente por la mayoría de la comunidad científica.

Aun así, el furor por detener el envejecimiento es algo común en nuestra sociedad. De acuerdo con informaciones recientes, se espera que el mercado de los productos anti –envejecimiento sea una industria que alcance los 114 mil millones de dólares para el 2015.

Una encuesta de la Sociedad Internacional de Cirujanos Plásticos Estéticos, reveló, que en el 2011, el uso del Botox constituyó el 39% de los procedimientos no quirúrgicos en el mundo.

De todos los intentos por verse joven a nivel global, más de 6 millones incluían la cirugía y más de 8 otras alternativas.

¿Pero qué otras cosas está investigando la humanidad para intentar envejecer más lentamente?

Una de ellas, se llama restricción calórica, es un régimen dietético, que combina varios estilos de dietas que proponen reducir al máximo la cantidad de calorías que un organismo puede absorber, manteniendo niveles saludables de proteínas, vitaminas y minerales.

Algunos estudios han descubierto que esto alarga la vida media de algunas especies, experimentos en primates evidenciaron beneficios en la salud de estos, pero no hay estudios confirmados aún, que apoyen que a los humanos, nos alarga la vida.

Algo que pareciera de ciencia ficción, es la nanotecnología. Eric Dressler, uno de los ingenieros responsables de impulsar este nuevo campo, insiste en que será posible que robots diminutos puedan operar las células de nuestro cuerpo y eliminar los efectos del envejecimiento para el año 2030.

Otra corriente, propone que podemos ser como nuestros automóviles, que con los repuestos adecuados, duran para siempre. Mediante la genética, se investiga la posibilidad de cultivar o clonar células, órganos, partes del cuerpo.

Existen programas que hacen crecer partes humanas a partir del cuerpo de ratones y algunos dicen, que será posible, en un futuro cercano, clonar cuerpos enteros, listos para trasplantarles nuestro cerebro en caso de necesidad.

El Biólogo norteamericano Richard Dawkings, investiga una técnica que consiste en engañar a los genes del cuerpo. Una teoría, dice que nuestro cuerpo está compuesto de genes que se activan en diferentes etapas de nuestra vida. Los que se activan cuando ya alcanzamos cierto número de años, son los que producen los cambios propios del envejecimiento.

La teoría de Dawkings, consiste en engañar a estos genes para que no se activen. Esto se consigue haciéndoles pensar, mediante el uso de ciertos químicos, que nuestro cuerpo aún es joven y que no es tiempo de que entren en acción.

Mientras científicos, médicos e ingenieros de todo el mundo, trabajan arduamente en evitar el envejecimiento, tal vez sea bueno recordar estas palabras de Sofía Loren:

“La fuente de la eterna juventud existe; es tu mente, tus talentos, la creatividad que aportas a la vida y a las vidas de aquellos a quienes amas. Cuando aprendes a accesar este recurso, habrás, verdaderamente, derrotado a la edad”.

Estas, son algunas cosas que no duele saber sobre el envejecimiento.