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Managua, Nicaragua | AFP | Más de 8.100 presos nicaragüenses que tenían condenas de menos de cinco años recibieron libertad condicional desde 2014, mientras que 94 extranjeros fueron enviados a cumplir sus sentencias a sus respectivos países para descongestionar las cárceles locales, informó este lunes el gobierno.

La medida benefició a un total de 8.149 reos nicaragüenses que cumplían penas iguales o inferiores a los cinco años de prisión, quienes obtuvieron el denominado "régimen de convivencia familiar" (libertad condicional), explicó el gobierno en una nota de prensa.

El gobierno anunció que en ese mismo período deportó a 94 reos extranjeros, de los cuales 58 fueron enviados a su país de origen en 2014, 31 en 2015 y cinco este año, sin precisar los delitos y procedencia de los excarcelados.

El gobierno nicaragüense "en el marco de las políticas de intercambio y reciprocidad con otros países del mundo está deportando a prisioneros de otras nacionalidades que estaban cumpliendo sus condenas en Nicaragua, a fin de que vayan a cumplirlas a sus respectivos países de origen", indicó el gobierno.

Las excarcelaciones fueron aprobadas por las autoridades del Poder Judicial, la Fiscalía, la Procuraduría y la Policía, como parte "de una política humanitaria y de reconciliación" y en apego a las leyes nacionales, argumentó el gobierno.

Las autoridades no han precisado la cifra de reos que hay actualmente en las cárceles del Sistema Penitenciario Nacional.

Según el no gubernamental Centro Nicaragüense de Derechos Humanos (Cenidh), en Nicaragua existían el año pasado más de 10.500 reos nacionales y extranjeros, el doble de su capacidad.

La Conferencia Episcopal de Nicaragua (CEN) había expresado el jueves pasado su preocupación por las violaciones a los derechos humanos que se cometen en las cárceles del país, como maltrato, largos períodos carcelarios sin derecho a la justicia y hacinamiento.