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Luchando hasta el último minuto e impulsadas por el deseo de hacer historia como principal gasolina, así acabó el sueño de la Selección Femenina de acudir a los Juegos Olímpicos de Río 2016 luego de perder 1-2 ante Canadá.

El sueño olímpico acaba de tajo, con la desilusión de no poder cerrar un ciclo histórico en el que solo hacen falta unas máximas justas deportivas para culminarlo.

Pero Canadá apeló al orden en el mediocampo, y sobre todo, al control de la pelota lo que dificultó el trabajo en creación de las ticas.

A diferencia de lo que mostraron otros equipos como Estados Unidos, las canadienses dominaron sin tener un amplio panorama ofensivo; mientras que la Sele Femenina sumaba llegadas a cuentagotas.

El primer golpe vino de un descuido defensivo que dejó a Christine Sinclair, goleadora histórica de Canadá, completamente sola para abrir el marcador al minuto 17.

Con el 1-0 en el marcador Canadá cuidó más el balón dificultando las cosas. Sin embargo, el temple de las ticas logró equiparar las acciones.

Pese a esto, otra vez Sinclair volvería a distanciar a las norteamericanas con un potente remate desde fuera del área imposible para la portera Dinnia Díaz.

Un poco de ilusión.

Pero si hay algo que se debe aplaudir y admirar por completo, fue el hambre mostrada por la Sele Femenina durante todo el torneo, ese que le ayudó a luchar de tú a tú ante potencias mundiales y que venció a México en el pasado juego.

En una de esas escapadas al frente, Diana Sáenz recibió una falta en el área lo que le permitió a Raquel Rodríguez definir desde el punto de penal para descontar y colocar el 1-2.

Las emociones se adueñaron de las piernas de las ticas quienes impulsaron a la Sele hasta el final.

Pero ya con el equipo al frente, la Tricolor quedó descuidada atrás y en un contragolpe recibió la sentencia por medio de Deanne Rose al 85’.

Costa Rica queda a las puertas de una Olimpiada una vez más; no obstante, el esfuerzo premia y no cabe duda que esta generación tiene un amplio panorama para seguir soñando con un futuro prometedor.