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No necesita lentes para leer, escucha con claridad y se enferma, como dicen, cada muerte de obispo ¿Quién no envidiaría 100 años así de bien?

Él es don Apolio Badilla Cascante, a quien lejos de los formalismos todos lo conocen como "Polín".

Nació el 9 de febrero de 1916 y que ha dejado huella no hay duda alguna. Don “Polín” tiene 11 hijos, 50 nietos, 80 bisnietos y 20 tataranietos.

Justamente, todo ese familión se unió para celebrarle el cumpleaños como de ley: bombetas de doble trueno, cimarrona y marimbas en el salón comunal de Ortega de Santa Cruz.

El menú de la fiesta fue pedido explícito del cumpleañero: arroz de maíz, frijoles blancos con carne de chancho, frito de cabeza de chancho y, por supuesto, tajada de yuca.

Para “Polín”, el secreto de mantenerse tan sano es alimentarse como él lo hizo siempre, a base de pescado y barbudos.

Entre su fresca memoria recuerda cuando viajaban hasta Puntarenas.

Gran parte de su vida, este guanacasteco la dedicó a la caza de lagartos en los ríos Tempisque, Charco y Las Palmas.