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La Organización de Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) anunció este martes en Roma que "está preparada" para contribuir a la lucha contra el virus del Zika, en particular en América Latina.

El director general de la entidad, el brasileño Graziano da Silva, ofreció "los recursos y la experiencia" de la FAO para dar una respuesta coordinada y minimizar la amenaza del virus en los países afectados.

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), el virus se expandirá por todo el continente americano excepto Canadá y Chile. 

La FAO y la OMS consideran clave para combatir la propagación de la enfermedad "el control de las poblaciones de mosquitos en las zonas afectadas y en aquellas en riesgo", sostiene el comunicado.

"Como organización líder de Naciones Unidas para la sanidad animal y el control de plagas, la FAO puede ayudar a los países afectados con intervenciones específicas", advirtió la agencia especializada.

"Al mismo tiempo garantiza que las personas y el medio ambiente no vean amenazada su salud ni se enfrentan a otros riesgos derivados del uso inadecuado de productos químicos potencialmente peligrosos", advirtió.

Entre los consejos inmediatos y simples que la entidad ofrece está "el de eliminar las aguas estancadas que los mosquitos usan para reproducirse".

"Las comunidades afectadas deben ser alentadas y ayudadas para garantizar que los contenedores que utilizan los animales para beber se vacían y friegan semanalmente", pidió.

La FAO insta "con firmeza" a observar "gran cuidado (en) el uso intensivo de insecticidas", con el fin de "garantizar la inocuidad para los seres humanos y para proteger la cadena alimentaria de cualquier contaminación", recalcó.

"Estamos en situación de proporcionar apoyo a los países y regiones afectadas para combatir la propagación del virus del Zika", aseguró la agencia especializada de Naciones Unidas.

La FAO, en un programa conjunto con la OMS, ha desarrollado una serie de recomendaciones sobre la gestión adecuada de insecticidas.

La experiencia de la FAO en el campo de las amenazas de origen animal sobre la agricultura y la salud debido al cambio climático, los ecosistemas agrícolas y las políticas de uso de la tierra, en particular en África, "puede ser útil" para los países de América Latina, reconoce en la nota.

La entidad cuenta con expertos para analizar los movimientos y los cambios en los hábitats de los mosquitos vectores Aedes, responsables de transmitir a los seres humanos el virus.

"El bagaje de la FAO en el control de enfermedades de los animales - como ha hecho con la peste bovina, la gripe aviar o la tripanosomiasis transmitida por la mosca tsé-tsé- puede ser beneficioso para los países de América Latina y el Caribe para hacer frente a este problema", aseguró Da Silva.