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Este domingo tenemos una responsabilidad con la democracia, con ese "concepto abstracto" relacionado con un sistema que defiende la soberanía del pueblo, nuestra soberanía -libertad, poder- de elegir a nuestros gobernantes. 

Hago hincapié en el entrecomillado de "concepto abstracto" porque los ticos damos por sentado que nuestro sistema político es sólido, que no importa cuántas personas voten o dejen de votar porque aún así seguirá en pie. Incluso, nos seguiremos jactando de él pero sin haber contribuido con una tarea elemental como el voto.  

Por eso le hago un llamado: si usted es de esas personas que le da igual si hay elecciones presidenciales o municipales le invito para que reflexione un momento. 

Este domingo su voto es su mejor herramienta para exigir mejores condiciones para su cantón, ese pequeño territorio gobernado por una municipalidad cuyas decisiones y omisiones le afectan directamente. Así como lo lee.

Recuerde: las municipalidades manejan recursos que salen de su bolsillo, y usted -presumo- querrá que las calles estén limpias y en buen estado, que los parques estén bonitos y que su barrio sea seguro, sin contar con otras innumerables tareas y deberes de los municipios, en su tarea de lograr una mejor calidad de vida para quienes residen en su zona de influencia. Usted querrá que sus dineros sean bien utilizados.

Este domingo usted tendrá la maravillosa oportunidad de darle poder a esa persona que usted considera que tiene los mejores atestados para realizar una gestión eficiente, transparente, diligente, ética y consciente. No dude en empoderar a ese vecino o vecina a quien no le mueve otro interés más que servir, servir con lealtad y honradez.

Con su voto usted le dará el ejemplo a las nuevas generaciones para que valoren este proceso democrático. Permítale a la democracia seguir robustecida.

Crea en ella; no la vea como algo lejano y aburrido. La democracia es excitante, es vibrante, es fascinante, porque resulta que todos la empoderamos, pero para eso es importante su voto, un voto que -por cierto-  le cuesta dinero al país, a usted, a mí.

No dudo de que usted desea lo mejor para su cantón y la gente que lo habita. Expréselo en las urnas este domingo y siéntase feliz y afortunado (a) de vivir en un país que propicia las condiciones para que usted lo haga en libertad y con respeto.