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Es típico que usted abra una bolsa de maní o frutos secos y comience comiéndose un par. Luego pase a comerse un puño… luego otro… y en un abrir y cerrar de ojos se ha devorado una bolsa completa.

Bueno si usted es de estos “adictos” al maní o los frutos secos le contamos que pese a tener bastantes beneficios como ayudar al corazón o prevenir el Alzheimer, comerlos en exceso puede traer varias consecuencias a su cuerpo.

Según un amplio reportaje que publica el diario El País de España, estos alimentos deben consumirse con precaución y en pocas cantidades, máximo unos 30 gramos (20 unidades) por jornada, y no todos los días.

“Si nos dejamos llevar por el impulso, podemos tomar hasta 100 gramos (una bolsa) de un solo tiro, “que representa un tercio de las calorías totales que deben ingerirse en un día, y que se transforman en 50 gramos de grasa”, comentó a El País la doctora Mar Mira de Madrid.

Y es que la adicción de comer maní puede llevar a tres consecuencias:

1-Aumento de peso:

Si se llega a consumir un pequeño puño al día, y de forma continua, se puede llegar a engordar hasta 1 kilo al mes pues es un alimento con gran cantidad de calorías, lo que significa que tienen más energía por ración que la mayoría de otros alimentos.

2-Trastornos digestivos:

Su consumo en exceso puede provocar gases o hinchazón como efecto secundario común, ya que tienen fitatos y taninos, que dificultan la digestión. Además, podrían llegar a provocar cuadros de diarrea.

3-Problemas hepáticos:

Según se afirma, su alto contenido en grasas (buenas: eso sí) hace que el trabajo para el hígado, órgano quien las procesa, sea mayor por lo que su consumo excesivo puede traer una serie de problemas al cuerpo.