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No podemos confiarnos

No podemos confiarnos

Lo sucedido en el primer tiempo ante Jamaica en Kingston era importante que pasara para recordarnos que, aunque tenemos una generación extraordinaria de futbolistas (que destacan en las mejores ligas del mundo), no podemos confiarnos, y como dicen los expertos: “Los partidos hay que jugarlos”.  

Por eso en casa, la historia fue diferente. Aquí la Tricolor sí fue la que usted y yo queremos ver: una Sele que propone, una Sele que proyecta, una Sele que convence.

Guiados por un técnico de pocas palabras y de imagen extremadamente sencilla (como calzón de manta diría mi abuela) ha logrado mantener la esencia del rodaje de Brasil 2014 pero ahora con mayor madurez, peso en la cancha, y compenetración total entre los seleccionados, lo cual  le permite tener un muy buen nivel de colectividad aparte del talento individual.

Y uno de los aspectos más importantes que creo tiene esta selección es  que todos sus jugadores tienen los pies bien puestos sobre la tierra.

Los que tuvimos la posibilidad de estar cerca de ellos en este proceso sabemos que no hay “agrandados” ni  futbolistas jugando de “vivos”,  ni siquiera los que destacan en grandes equipos europeos.

Tal vez no sean muy conversones pero me consta que son de trato amable con cualquiera que se les acerca. De ese lado humano pocas veces hablamos de ellos, pero dice mucho del trabajo en "camerino" y del capitán que los representa.

En palabras del mismo Bryan Ruiz “aquí nadie es más importante que el otro y nos necesitamos mutuamente en la cancha”, y eso me recordó la famosa frase que dice: “Un jugador puede ganar un partido, pero es el equipo el que puede ganar campeonatos”.  

¡Pero atención! Que ahora vendrá la Copa América ante rivales de mucho mayor nivel que en esta eliminatoria. Será  prueba de fuego ante equipos como Estados Unidos, Colombia y Paraguay. Sin embargo, lo interesante de esta generación es que ya nada los asusta porque saben lo que tienen y trabajan por cada meta en el camino.

SÍ, no podemos confiarnos, pero... ¡qué lindo es sentir que con esta Sele podemos llegar todavía más lejos!!