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    Campaña busca dotar de hospital móvil para niños

    Los terremotos, los huracanes y los incendios nos han puesto a prueba muchas veces y podrían volver a hacerlo en cualquier momento.

    ¿Qué pasaría si una catástrofe deja fuera de servicio algo tan fundamental como los hospitales?

    Joplin, Misouri, 22 de mayo de 2012. Poco antes de las 6 de la tarde, el tornado más poderoso de los últimos 50 años azotó la ciudad.

    En solo minutos, los fuertes vientos destruyeron el 40% de Joplin y dejaron 167 muertos.

    El fenómeno arrasó barrios enteros, edificios, escuelas y el hospital local. El centro médico quedó inservible y decenas de heridos no tuvieron dónde recibir atención.

    Puerto Príncipe, Haití, 12 de enero de 2010. El país más pobre de América Latina se estremeció por un terremoto cuyo epicentro se ubicó a solo 15 km de la capital, en una zona densamente poblada.

    Miles murieron de inmediato, pero otros tantos quedaron heridos en las calles sin recibir atención médica durante días.

    En ambos casos, la fuerza de la naturaleza lo destruyó prácticamente todo, incluidos hospitales y centros de salud. Eso impidió la atención oportuna de los afectados y elevó la cifra de muertos.

    Costa Rica está en una zona geográfica del mundo con una alta incidencia de fenómenos naturales altamente destructivos.

    Los llamados eventos hidrometeorológicos, aquellos provocados por la acción violenta de fenómenos atmosféricos, como la lluvia, provocan cerca del 80% de las emergencias que se atienden en el país.

    Tampoco es un secreto para nadie que vivimos en un país altamente sísmico. Y por si fuera poco, las emergencias ocurren en lugares y a horas insospechadas.

    Por lo general, todos estos eventos generan muchas víctimas que deben recibir atención médica lo antes posible, pero ¿dónde llevarlos si los hospitales también colapsan?

    ¿Está nuestro sistema público de salud en capacidad de sobreponerse a un incendio de grandes proporciones, un terremoto o el paso de un huracán?

    ¿Qué pasaría si el único hospital del país especializado en atención pediátrica colapsa?

    El año pasado la naturaleza nos dio una pequeña muestra de su enorme poder destructivo. El terremoto de Nicoya ocasionó daños importantes en el hospital de Puntarenas y provocó un caos que aún hoy sufren miles de pacientes.

    ¿Qué lecciones nos dejó esta emergencia? ¿Hay un plan b para el Hospital de Niños? Las respuestas en un reportaje este martes.

     

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